Cada vez son más frecuentes y notorias las demandas por una mayor participación en la toma de decisiones públicas. El impedimento no es sólo tecnológico: ¿es realmente funcional convertir todo en un debate participativo?
Cada vez son más frecuentes y notorias las demandas por una mayor participación en la toma de decisiones públicas. El impedimento no es sólo tecnológico: ¿es realmente funcional convertir todo en un debate participativo?