No es habitual que alguien con un perfil técnico y de ciencias lo deje todo por amor al arte, en este caso literalmente. Esta es la historia del hombre que dejó los planos para dedicarse a los cuentacuentos.
No es habitual que alguien con un perfil técnico y de ciencias lo deje todo por amor al arte, en este caso literalmente. Esta es la historia del hombre que dejó los planos para dedicarse a los cuentacuentos.