Con una asignación millonaria y unas funciones escasamente consultivas, el Consejo de Estado se ha convertido en el ejemplo de institución que sirve de refugio a antiguos altos cargos políticos, judiciales y militares.
Con una asignación millonaria y unas funciones escasamente consultivas, el Consejo de Estado se ha convertido en el ejemplo de institución que sirve de refugio a antiguos altos cargos políticos, judiciales y militares.