Tendemos a echar las culpas que nos corresponden a otros. Y no sólo personas, también entes abstractos: los mercados, los poderosos, los gobiernos, los algoritmos. Pero todo eso, en realidad, somos nosotros mismos.
Tendemos a echar las culpas que nos corresponden a otros. Y no sólo personas, también entes abstractos: los mercados, los poderosos, los gobiernos, los algoritmos. Pero todo eso, en realidad, somos nosotros mismos.