Fuente: EFE
Fuente: EFE

La incansable máquina de fabricar identidades de la izquierda abertzale

La ilegalización de su formación original ha llevado a la izquierda abertzale a crear reiteradas marcas para intentar evitar quedarse fuera de los comicios. En total, han sido dieciocho proyectos distintos

 

Dieciocho marcas distintas en menos de década y media. Si hay un perfil con sobrecarga de trabajo ese es el de encargado del ‘rebranding’ en el entorno político de la izquierda abertzale. Es todo un récord. Desde la puesta en marcha de la Ley de Partidos y las sucesivas ilegalizaciones, los independentistas vascos han concurrido (o han intentado concurrir) a las elecciones bajo catorce nombres, siglas y logotipos distintos. Las otras cuatro responden a cambios de socios.

También han cambiado los nombres de sus dirigentes, algunos de ellos por culpa de la cárcel y otros por las pesquisas del Supremo, pero nunca de objetivo: aglutinar a todas las fuerzas nacionalistas vascas de izquierdas y ganar las elecciones autonómicas. Y esta vez podrían estar cerca de conseguirlo.

En ese camino hacia la legalización, la última estación se ha producido hoy con la decisión del Tribunal Constitucional de legalizar Sortu al aceptar el recurso de amparo presentado por la organización por seis votos a favor y cinco en contra. Al igual que en el caso de Bildu, el Constitucional ha anulado el veredicto del Tribunal Supremo, que consideraba a ambos grupos políticos herramientas de la estrategia de ETA.

Entre tantas marcas electorales, casi siempre ha habido trazas comunes. Hasta Sortu, por ejemplo, las formaciones creadas originalmente por la izquierda abertzale no contemplaban cargos orgánicos, ni conceptos tan comunes como ‘militancia’ o ‘estatutos’. Sus ideas y modo de organizarse eran más asamblearias y locales, incluso con corrientes de opinión, como la que llevó a la escisión de Herri Batasuna a principios de este siglo.

Sus choques con la Justicia por su cercanía a ETA y su ambigüedad en los mejores casos para definirse sobre los atentados terroristas de ETA les han llevado a través de los años a una reinvención permanente. Han presentado listas con todos sus nombres, otras con simpatizantes desconocidos, han ‘resucitado’ marcas históricas de antes de la Guerra Civil, han sido invitados por partidos de otras regiones, han roto su formación en casi 300 listas locales, incluso llegaron a rechazar “todas las violencias”. En ocasiones han convivido varias formaciones a la vez para intentar que una pasara el corte de la legislación si caía la otra.

Sin embargo, sólo casos concretos sobrevivieron a la acción de la Justicia, algunos de ellos de forma temporal. Sobrevivió durante un tiempo Euskal Herritarrok, continuaron en sus cargos algunos candidatos de ANV, lograron llegar a las instituciones bajo las siglas de un Partido Comunista… pero poco después acababan ilegalizados o suspendidos. Reuniones con miembros de Batasuna, acusaciones de apología del terrorismo o presión mediática y política bastaban para activar los resortes de la Justicia en una década, la pasada, en la que se sacó a la izquierda abertzale de las instituciones casi elección tras elección.

Pero algo ha cambiado. Aunque siguen en la cárcel quienes la Justicia considera herederos de Batasuna dirigidos por ETA que intentaban reflotar sus estructuras, la unión de independientes con fuerzas políticas sobre cuya lucha contra ETA nadie tiene dudas ha dado resultado. Primero fueron Eusko Alkartasuna, vieja escisión del PNV, y Alternatiba, escisión de Izquierda Unida. Luego se unió Aralar, escisión de Herri Batasuna que sí condenó la violencia.

Hoy la izquierda abertzale tiene representación en Ayuntamientos, Juntas Generales, Congreso y Senado, y prepara las inminentes elecciones autonómicas vascas con la lehendakaritza como objetivo nada descabellado. Su última marca ha sido presentada este mes. Será Euskal Herria Bildu. Podría cambiar el rumbo de Euskadi a poco que mejore los resultados de sus antecesoras, Bildu y Amaiur.

Las 18 marcas de la izquierda abertzale

Herri Batasuna (HB): formada en 1978, ilegalizada en 2003

La marca abertzale por excelencia nació en 1978 y representó durante décadas el sentimiento soberanista vasco. En 2001 vivió una escisión interna de la que nació Aralar, contrarios al uso de la violencia, así como varias marcas que permanecieron inactivas o latentes para su posterior utilización. Consiguió representación en todas las cámaras a las que se presentó, incluido el Parlamento Europeo.

Euskal Herritarrok (EH): formada en 1998, ilegalizada en 2003

Coalición formada por HB (y después Batasuna), Batzarre y Zutik, organizaciones marxistas contrarias a la violencia para intentar evitar la ilegalización. En ella emergió Arnaldo Otegi como portavoz y se expresó por primera vez la voluntad de una resolución exclusivamente política. Fue la segunda fuerza en las elecciones a las Juntas Generales de 1999, año en que logró un eurodiputado gracias a los 306.923 votos. Apoyó la investidura de Ibarretxe y firmó un acuerdo con él que se rompió con el fin de la tregua.

Batasuna: formada en 2001, ilegalizada en 2003

Fue la marca de la izquierda abertzale tras la escisión de Aralar en las siete provincias que reclaman como vascas. Pese a su ilegalización en España, en Francia sobrevive como una asociación que forma coalición con EA y la marca gala de Aralar.

Sozialista Abertzaleak (SA): surgido en 2003, desaparecido en 2005

No fue un partido ni formación, sino el nombre que adoptaron en el Parlamento Vasco los miembros de Euskal Herritarrok cuando Batasuna fue ilegalizada. La Cámara se negó a forzar la disolución del grupo, por lo que su presidente, Juan María Atutxa, fue inhabilitado durante un año.

Autodeterminaziorako Bilgunea (AuB): propuesta e ilegalizada en 2003

Formación nacida para concurrir a las elecciones municipales vascas y forales navarras de 2003. Como todas las listas en las que aparecían antiguos miembros de Batasuna, fueron ilegalizadas. Imprimieron sus propias papeletas, consideradas votos nulos.

Herritarren Zerrenda (HZ): propuesta e ilegalizada en 2004

Marca formada para concurrir a las elecciones europeas de 2004 en España y Francia, sólo pudo presentarse en un departamento francés, el de Pirineos Atláticos, donde consiguió unos pobres resultados. Desapareció tras los comicios.

Aukera Guztiak (AG): propuesta e ilegalizada en 2005

Formación surgida en las autonómicas vascas de 2005 encabezada por tres mujeres que intentó distanciarse de Batasuna aunque defendía su derecho a participar. Fue ilegalizada pese a que en sus listas no había nadie vinculado a la formación abertzale.

Euskal Herrialdeetako Alderdi Komunista (EHAK): formada en 2002, usada en 2005, ilegalizada en 2008

Partido desconocido registrado con la caída de HB. Cuando se iniciaron los trámites de ilegalización de AG se ofrecieron a continuar sus propuestas recabando los votos de la izquierda abertzale y pasaron a lograr nueve escaños en las autonómicas de 2005. A pesar de ser una formación contraria a “todas las violencias”, incluida la de ETA, fueron ilegalizados en 2008 tras ser detenida Nekane Erauskin, su portavoz, en una reunión con miembros de Batasuna.

Abertzale Sozialisten Batasuna (ASB): propuesta e ilegalizada en 2007

Fue una lista creada para las municipales de 2007 cuyo proceso de ilegalización comenzó horas después de que Marije Fullaondo inscribiera el partido. Ante ese escenario Pernando Barrena, portavoz abertzale, pidió el voto para ANV, que sí logró salvar parcialmente sus listas.

Abertzale Sozialistak (AS): propuesta e ilegalizada en 2007

Con la presentación de ASB se intentó impedir una nueva ilegalización a través de casi 300 listas diferentes en lugar de una unitaria. Todas llevaban el mismo nombre más la localidad por la que concurrían. El hecho de que aparecieran nombres vinculados a Batasuna, como Joseba Permach o Pernando Barrena, provocó su rápida anulación.

Acción Nacionalista Vasca (ANV): formada en 1930, reactivada en 2002, ilegalizada en 2008

Partido surgido antes de la Guerra Civil que, tras la dictadura, fue absorbido por HB. Reactivado como partido legal en 2002, se presentó a las municipales de 2007 cuando se iniciaron los trámites de ilegalización de EHAK, aunque parte de sus listas fueron ilegalizadas primero y después la formación por completo. Fue la primera formación de izquierda abertzale en la que sí incluía los habituales cargos orgánicos, como la secretaría general que ocupaba Antxon Gómez.

Demokrazia Hiru Milloi (D3M): propuesta e ilegalizada en 2009

Auspiciada por antiguos miembros de HB y sus organizaciones fundadoras, fue ilegalizada antes de poder presentarse a las elecciones. Sin embargo, su portavoz, Amparo Lasheras, pidió que usaran sus papeletas aunque computaran como voto nulo.

Askatasuna: propuesta e ilegalizada en 2009

Formación registrada en tiempos de la escisión de HB, pasó inadvertida durante años hasta que en 2009 se reactivó para participar en las elecciones autonómicas. El hecho de que su único líder conocido fuera encausado por pertenencia a ETA hizo que se vigilara la marca, finalmente suspendida de actividades antes de los comicios.

Iniciativa Internacionalista: propuesta e ilegalizada en 2009

Fue un partido nacido en Castilla y León de la mano de Alfonso Sastre que logró apoyos de toda España “en defensa de los pueblos oprimidos”. Fue investigado por sus vínculos con Batasuna, pero el Constitucional contradijo al Supremo y pudieron presentarse a las elecciones europeas, aunque no obtuvieron representación. Se disolvieron a finales de ese mismo año.

Sortu: propuesta y paralizada en 2011

La izquierda abertzale se unió en un partido que, por primera vez, presentaba estatutos y conceptos como militantes y estructura orgánica y además rechazaba el uso de la violencia. El Supremo rechazó su inscripción como partido por el voto de calidad de Carlos Dívar, y el Constitucional acaba de certificar su legalidad.

Bildu: creada en 2011

Coalición de partidos formada por EA, Alternatiba y, según la primera intención, Sortu, pero al ser ilegalizado sus miembros se integraron sólo como “independientes”. Paralizada por el Supremo, aunque admitida por el Constitucional, pretendía resucitar los tiempos de EH con una soñada unión de fuerzas soberanistas. Los resultados electorales obtenidos fueron los mejores de la historia para la izquierda abertzale hasta la fecha.

Amaiur: creada en 2011

Para las elecciones generales de 2011 Aralar mostró su intención de unirse a la coalición, adquiriéndose como nombre Amaiur, que logró siete diputados y tres senadores, la mayor representación nacional de la izquierda abertzale. Los miembros de Nafarroa Bai restantes montaron Geroa Bai, que ofreció un pacto a Amaiur en el Congreso para tener grupo parlamentario propio, acuerdo que finalmente no se concretó.

Euskal Herria Bildu: creada en 2012

La última marca presentada por la izquierda abertzale tiene los mismos ingredientes que Amaiur: exmiembros de Batasuna y su entorno social y sindical, Aralar, Alternatiba y Eusko Alkartasuna. Su objetivo: disputarle al PNV la victoria en las autonómicas vascas de este año con un candidato que no podrá ser Arnaldo Otegi, encarcelado, y un programa aún desconocido que se articulará sobre el Acuerdo de Gernika.