Fuente: Dolce & Gabbana
Fuente: Dolce & Gabbana

Entre la publicidad y el mal gusto

Muchos anuncios son retirados por ser considerados ofensivos. Al eliminarse, pasan a tener grandes audiencias en internet. La procedencia, el morbo o la condición sexual, recursos frecuentes.

 

Una atractiva Eva pasea semidesnuda por el paraíso entre pajarillos y árboles. A su encuentro, un apuesto Adán… que resulta ser gay. Es el último anuncio de Central Beheer, una empresa aseguradora célebre en Holanda por sus polémicos anuncios.

La campaña, como tantas otras, ha sido retirada por ser considerada ofensiva, tal como recoge El Periódico. Pero a estas alturas, casi un cuarto de millón de personas lo han visto a través de YouTube que, como otras páginas similares, ofrece una segunda vida a tantos anuncios que son eliminados de la programación.

No es el primer anuncio de este tipo que realiza la compañía aseguradora, que acostumbra a jugar en sus campañas con la ironía y la provocación para mostrar situaciones límite en las que se supone que se necesita contratar un seguro de algún tipo.

Pero las polémicas con los anuncios no son patrimonio exclusivo de Holanda: en muchas ocasiones, los anunciantes hieren la sensibilidad de determinados colectivos ironizando con colectivos minoritarios, lugares de procedencia concretos, estereotipos o, sencillamente, tirando del contenido sexual más o menos explícito para enganchar a la audiencia.

Campañas como la de los helados Magnum, donde Paz Vega coqueteaba con una recreación virtual de sí misma fue censurada por la representación en internet del Foro Internacional de la Familia, que lo consideró hiriente por “lésbico”. Otra campaña, en esta ocasión de Dolce & Gabbana fue retirado en todo el mundo por ser considerado vejatorio para la mujer. Por último, una campaña de Paris Hilton promocionando hamburguesas en Estados Unidos fue tachado de pornográfico y, finalmente, retirado.

Los anuncios que buscan la sensibilización de la gente ante problemas o hábitos concretos tampoco se salvan de la quema: por ejemplo, una campaña emitida en el Reino Unido para concienciar sobre los peligros del consumo de tabaco fue retirada. La polémica: que los protagonistas del anuncio salían ‘enganchados’ por un anzuelo que les estiraba la cara y les arrastraba.

El racismo también es un problema recurrente en muchos anuncios: una campaña de Intel fue retirada por destacar a un hombre blanco en el centro de la imagen rodeada de atletas negros en una posición que fue interpretada como de subordinación. Otra campaña fue retirada del metro de Londres por herir la sensibilidad de muchos viajeros. En el cartel aparecía un hombre dando el pecho a un bebé.

En nuestro país también hay casos similares, además de las campañas ya citadas de Magnum y Dolce & Gabbana. Un anuncio de la televisión autonómica vasca fue retirado por molestar a los andaluces, sobre los que ironizaba para destacar lo entretenido de la parrilla televisiva de EiTB.