Fuente: Wikimedia Commons
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El día en que el Gobierno chino sobrevivió a la matanza de Tiananmen

Se cumplen 19 años de la matanza de estudiantes. La situación, lejos de mejorar, ha empeorado según un experto. La China Olímpica pasará de puntillas sobre la efeméride.

 

“Un acérrimo guerrero comunista, un gran revolucionario proletario y hombre de estado, y un destacado líder el Ejército Chino”. Así describió el Gobierno comunista a Hu Yaobang, un miembro del partido que emprendió una serie de reformas económicas y que parecía firme candidato a sustituir a Deng Xiaoping. Su muerte, el 15 de abril en plena reunión del Partido Comunista, desencadenó unas protestas que culminarían con la matanza de la plaza de Tiananmen.

Desde ese día, un heterogéneo conglomerado de estudiantes insatisfechos, trabajadores críticos con las reformas económicas e intelectuales que buscaban un cambio en el país se lanzaron a la calle en diversos puntos de la geografía china.

La plaza de Tiananmen, la mayor de todo el mundo, fue el escenario de una salvaje matanza cuyo balance oficial sigue siendo un misterio: las cifras bailan entre los 200 muertos reconocidos por el Gobierno hasta los 4.000 que insunuó la Cruz Roja, incapaz de actuar por el bloqueo inmediato que impuso el régimen comunista.

Taiwán alaba la “apertura” china al calor de nuevos tratados

Aquella matanza sacudió las conciencias de muchos países occidentales , que protestaron firmemente contra lo sucedido. 19 años después, la China comunista de entonces no sólo ha sobrevivido, sino que exhibe orgullosa su condición de Olímpica, continuando con el “genocidio cultural e incluso religioso” del Tíbet, en palabras de Carlos Iglesias, abogado experto en Falun Gong.

La situación no sólo no ha mejorado desde entonces, sino que ha retrocedido enormemente

Una llamada a la Embajada china sirve para ver qué respuesta ofrece el país a este aniversario: ante la pregunta de si hay previsto algún acto de recuerdo, la respuesta son unos murmullos fuera del auricular y un escueto “no tenemos esa información”.

Mientras, el presidente de Taiwán, tradicionalmente crítico con aquella matanza, saluda el “clima de apertura” de China meses antes de sellar importantes tratados comerciales con el Gobierno de Pekín. “La situación no sólo no ha mejorado desde entonces, sino que ha retrocedido enormemente”, sostiene Iglesias.

La imagen de “país que se abre y progresa es un escaparate propagandístico que oculta una realidad de terrible opresión”. La China que describe Iglesias habla de un 80% de la población que sobrevive con apenas 60 euros al mes, centros de trabajo forzados, torturas, asesinatos, extirpaciones masivas de órganos y encarcelamientos masivos contra los disidentes.

Los gritos de entonces, el silencio de ahora

¿Qué ha cambiado para que Tiananmen sea un hecho recordado por todos, pero 19 años después China celebre unos Juegos Olímpicos con 80 millones de muertes no naturales a sus espaldas? “Es un escenario internacional de equilibrio de poderes muy diferente”, sostiene Iglesias, donde los países occidentales actúan “con una terrible hipocresía mirando únicamente intereses económicos y comerciales”.

“Desde Tiananmen hasta ahora se ha pasado en Occidente de un levantamiento colectivo a un silencio culpable”, comenta Iglesias. Y la única vía de cambio posible es “la desaparición del Partido Comunista chino”, sentencia.